jueves, 19 de noviembre de 2009

Notas periodísticas

Martes 22, Septiembre 2009  Clarin.com

Para los privados, la pobreza y la indigencia reales son más del doble que la que admite el INDEC

18:25|Las consultoras coinciden en que la pobreza es superior al 30%. Y señalan las contradicciones de las mediciones oficiales, que muestran una mejor situación en un período en el que también reconocen una contracción de la actividad industrial y un aumento del desempleo.


Las proyecciones de las consultoras privadas volvieron a ubicarse, otra vez, muy lejos de las oficiales. Mientras según el INDEC la pobreza afectó en la primera mitad del año al 13,9% de la población, los analistas independientes estiman que la cifra no baja del 30%. Y sostienen, además, que es inconsistente la nueva caída de la pobreza que marca el INDEC en un período en el que el mismo organismo reconoció una desaceleración de la economía, una contracción de la actividad industrial y un aumento del desempleo.

"Esto no ayuda a mejorar la credibilidad del sistema estadístico público. Estamos hablando de un semestre en el que hubo una caída de la actividad y un aumento del desempleo, reconocidos por el INDEC, y es difícil entender como es que en ese contexto la pobreza puede seguir cayendo", advirtió Ernesto Kritz, director de la consultora SEL, en declaraciones a TN.

La incidencia de la pobreza y la indigencia se calculan comparando los ingresos de la población con el costo de la Canasta Básica (pobreza) y la Canasta Alimentaria (indigencia) que, para el INDEC, casi no aumentaron en el último tiempo. Del otro lado, a pesar de la suba del desempleo al 8,8%, el índice de salarios muestra que los sueldos siguen aumentando (para el organismo) a un ritmo muchísimo mayor que la inflación oficial. Eso es lo que explicaría el descenso de la pobreza y la indigencia en un contexto que hasta el instituto de estadísticas reconoce difícil, con una contracción del 1,5% en el nivel de actividad industrial (hasta julio) y un crecimiento de sólo el 3,3 de la economía (datos que tampoco coinciden con los de los privados).

"En este semestre, para el INDEC, la Canasta Básica aumentó 2,5%; midiendo el costo de la canasta en el mercado, nosotros encontramos un aumento del 8,2%", señaló Kritz. Su consultora hizo en mayo una encuesta de hogares en Capital y GBA: "Encontramos una pobreza del 31% para el área metropolitana y del 36% para el Gran Buenos Aires".

Los datos son coincidentes con los de Ecolatina, que calculó un 31,8% de pobreza y un 11,7% de indigencia en el primer semestre. " Si extrapolamos la incidencia al total de la población, 12,7 millones de argentinos son pobres y, de ellos, 4,7 millones son indigentes", precisó la consultora.

"Más allá de las cifras oficiales, hace dos años que la pobreza e indigencia aumentan en la Argentina", sostuvo la entidad, que añadió que aunque "la aceleración de los precios explica mayormente el fenómeno, ahora se le suman los problemas en el mercado laboral".

Más cerca de los datos privados, la Iglesia volvió a advertir recientemente sobre "el escándalo" de la pobreza en la Argentina. Poco antes había insistido en sostener que la pobreza "está cerca del 40%", muy lejos de lo que dice el INDEC.

 

Viernes 18, Septiembre 2009 Clarin.com

CAMPAÑA DE UNICEF POR LOS DERECHOS DE NIÑOS DE COMUNIDADES ORIGINARIAS

El analfabetismo golpea casi cuatro veces más a los chicos indígenas

La tasa de analfabetismo de los niños indígenas mayores de 10 años es casi cuatro veces mayor que la tasa nacional, que se ubica en el 2,6%. Si a educación primaria se refiere, alrededor del 52,4% de los chicos no completó sus estudios. Y el 78,2% de la población indígena de 15 años y más tiene el secundario incompleto, mientras que un tercio no completó la primaria o no recibió instrucción alguna. De la mano de estas cifras, Unicef lanzó ayer la "Campaña por los Derechos de la Niñez y la Adolescencia Indígena Argentina", que intenta instalar políticas públicas que faciliten el acceso de los indígenas a la educación y a la salud, siempre articuladas a las comunidades que los rodean. El objetivo es asegurar la inclusión, disminuyendo la brecha de inequidad para que todos los niños puedan gozar de sus derechos.

"En América Latina se da una correlación entre los niveles de pobreza y el origen étnico. Hay que poner el foco en reducir esa disparidad", insistió Andrés Franco, representante de Unicef en Argentina. En este sentido, una de las principales diferencias se da en el ámbito de la educación. Según la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas, los alumnos de comunidades originarias representan el 0,9% de la población escolarizada del país. Es decir, cerca de 80.000 alumnos de los cuales 11.000 concurren al nivel inicial, 50.000 a la primaria, y sólo 15.000 logran ingresar a la escuela secundaria.

"La interculturalidad implica respeto, conocimiento e inclusión de las comunidades indígenas. En cuestiones de educación, es necesario integrar la enseñanza de nuevas tecnologías, idiomas, capacidades y competencias en la oferta escolar. En eso estamos trabajando junto con el Ministerio de Educación de la Nacional", explicó Elena Duro, Oficial de Educación de Unicef. Para la especialista, la repitencia, el abandono escolar, el trabajo infantil, los embarazos precoces y los problemas de salud de los niños y adolescentes indígenas son las causas que obturan desarrollo educativo de los niños en edad escolar.

En Argentina existen 30 pueblos indígenas y aproximadamente 600.329 personas se reconocen como tales. Casi un cuarto de los hogares, un 23,5%, tiene sus necesidades básicas insatisfechas. "Las comunidades están dispersas geográficamente y, en general, sometidas a la discriminación y al rechazo. En ese contexto no es difícil entender el por qué del analfabetismo de los niños y adolescentes, y los estudios primario y secundario incompletos. Se convierten en niños invisibles", resume Franco.

Pero esta Campaña no surgió solamente de los números fríos de las encuestas. Fueron los líderes de las comunidades indígenas los que acercaron sus ideas y necesidades a Unicef. Explica Diduvina Tapia, docente de la escuela 29 de la comunidad humahuaca, ubicada en el Bajo Rodero, un paraje jujeño: "Con el consenso de toda la comunidad decidimos participar del proyecto para que nuestros niños puedan decir 'acá estamos, esto somos y esto queremos'. Tenemos nuestra forma de pensar y de sentir, pero con el norte puesto en un futuro mejor para todos".




Martes 08, Septiembre 2009 Clarin.com

EDITORIAL

Exclusión escolar y futuro social

La situación que registra la niñez y la adolescencia en el campo educativo lleva a trazar una perspectiva poco alentadora del futuro de nuestra sociedad, ya que las graves deficiencias que se presentan en la formación de los jóvenes provenientes de familias pobres, así como la ausencia de perspectivas de cambio en lo inmediato, condicionan severamente el potencial de desarrollo del país.

Un enorme número de chicos se encuentra en un estado de abandono educativo, lo cual limitará con rigor el acceso a otros derechos, ya que la exclusión escolar alienta otras exclusiones en campos culturales, laborales y económicos. Como surge de un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, el 53% de los menores de cinco años vive en hogares pobres, con dificultades para satisfacer sus necesidades básicas. Estos chicos son, además, afectados por una creciente desigualdad en materia educativa.

Por empezar, su nivel de asistencia a jardines maternales y de infantes es bajo. Además, como surge del referido informe, la brecha educativa se refleja en la concurrencia a escuelas de doble jornada, ya que el 25,1% de los adolescentes de hogares de ingresos medio-alto lo hace, contra sólo el 2,8% de los provenientes de familias pobres. Por el deficiente funcionamiento de la educación pública, las familias consideran al ausentismo de los docentes y a los paros como los problemas más severos que lesionan la calidad de la enseñanza.

Entre los chicos pobres es menor el hábito de lectura, el acceso a Internet, la oferta de prácticas artísticas y la enseñanza de un segundo idioma. Por otra parte,, la infraestructura escolar pública presenta notorias deficiencias y en sus aulas se nota un agravamiento de los problemas disciplinarios.

Esta situación exige medidas efectivas, ya que de persistir la severa exclusión educativa que se registra el porvenir colectivo estará aún más marcado por la marginación, la pobreza, la desigualdad y la violencia.

Según una medición de la UCA, un elevado porcentaje de chicos pobres sufren deficiencias educativas. Esta situación exige medidas efectivas porque afecta su futuro y el de la sociedad.

El país digital (España)

La ONU denuncia las condiciones de vida en los países en desarrollo

El principal problema en América Latina no es la pobreza, sino "el aumento de la disparidad entre ricos y pobres", destaca la ONU

EFE - Río de Janeiro - 23/10/2008
En viviendas precarias, con fallos en los servicios de saneamiento o sin acceso al agua potable. Así vive un tercio de la población que habita en las ciudades de los países en desarrollo, según ha denunciado hoy la ONU mediante un informe presentado en Río de Janeiro.
El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-Hábitat) (en inglés) ha hecho público en su informe bianual sobre el estado de las ciudades que el 62% de la población urbana del África subsahariana y el 43% del sur de Asia vive en chabolas. En los núcleos urbanos de América Latina y el Caribe, por su parte, esta situación la padece el 27% de sus habitantes.
Brasil y Colombia tienen las ciudades con mayores desigualdades
Los problemas más generalizados en América Latina, destaca el informe, son el acceso al agua potable y a los servicios sanitarios básicos, una dificultad que preocupa especialmente a la ONU en Guatemala, Haití, Nicaragua y Bolivia.
La directora de UN-Hábitat para América Latina, Cecilia Martínez, ha señalado que en esta región el principal problema no es la pobreza, sino "el aumento de la disparidad entre ricos y pobres", que "está aumentando hoy más que nunca".
América Latina se sitúa, según UN-Hábitat, como la región con mayores diferencias del mundo, con una nota de 0,55 en el índice Gini, el indicador más utilizado para medir las disparidades de renta y que utiliza una escala entre 0 y 1.
Las grandes ciudades de Brasil y Colombia, ha señalado Martíñez, son las que tienen mayores desigualdades entre ricos y pobres. Las urbes de Argentina, Chile, Ecuador, Guatemala y México también están a la zaga y superan la "línea de alerta" de 0,4. América Latina se sitúa, además, como la región más "urbanizada" del planeta. El 77% de su población vive en ciudades, una cifra que, apunta UN-Hábitat, podría alcanzar el 85% dentro de dos décadas.




Sábado 22, Agosto 2009 Clarín.com

EDITORIAL

La pobreza más preocupante

Diversas investigaciones dan cuenta de un alarmante número de nacimientos de bebés pobres, los cuales presentan signos de desnutrición y tendrán un conjunto de severos condicionamientos para su futuro.

Según UNICEF, y en base a cifras del Gobierno referidas a 2007, "en Argentina nacen 1.920 niños por día, el 31,6% de ellos nace en hogares pobres". Por su parte, para la dirección del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil nacen 950 bebés pobres por día, un tercio más que lo informado por UNICEF.

En ambos casos es una cifra muy elevada, probablemente en ascenso y que provoca que miles de chicos nazcan con bajo peso y crezcan con deficiencias en muchos casos insalvables.

Así, algunos expertos señalan que 25 de los niños nacidos diariamente jamás llegarán al año de vida y que 30 no alcanzarán los cinco.

Por su parte, un informe de la Universidad Católica Argentina estima que al menos cinco millones de menores residen en condiciones de pobreza. A su vez, la Sociedad Argentina de Pediatría señala que, de los 12 millones de menores que hay en el país, el 40,9% vive bajo la línea de pobreza y el 14,3% bajo la línea de indigencia.

La pobreza y la pobreza extrema, asociados a una desatención institucional de las embarazadas y los bebés y chicos, provocan desnutrición, vulnerabilidad física extrema y mortalidad infantil. En caso de sobrevivir, estos chicos suelen quedan condenados a una juventud sin oportunidades.

Diversos estudios muestran que un elevado número de bebés y chicos están en la pobreza en la Argentina, lo cual tiene graves consecuencias para su futuro.


ELPAÍS.COMOpinión

TRIBUNA: BERNARDO KLIKSBERG

América Latina: alto riesgo social

La región llega a esta crisis con fortalezas macroeconómicas pero con marcados déficit sociales. Las prioridades deben estar claras: hay que garantizar el trabajo, la educación, la sanidad y la dignidad del pueblo

BERNARDO KLIKSBERG 24/06/2009
América Latina creció un 4,8% en 2005, un 5,6% en 2006, un 5,7% en 2007, y un 4,6% en 2008. A consecuencia de una crisis que no generó, sino de la que es una víctima más, sus economías decrecerán en 2009 un 0,3% según CEPAL o un 0,6% de acuerdo al Banco Mundial. Será una caída muy fuerte. Se está produciendo por diversas vías. En cinco de sus mayores economías las exportaciones cayeron un tercio entre agosto y diciembre de 2008. Los flujos de inversiones pueden caer a menos de la mitad en este año. El turismo está siendo afectado.
Están bajando las remesas migratorias. Son del 18% al 24% del Producto Bruto de Honduras, Guyana, Haití, Jamaica y El Salvador, y del 6,6% al 12,1% del de Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Bolivia y Ecuador. Se redujeron en el último año un 8% en Guatemala, y un 11% en México, Por ejemplo, las remesas desde España fueron en 2008 un 7,1% menores al año anterior.
La región ha llegado a esta crisis con fortalezas macroeconómicas pero con marcados déficits sociales. Más de un tercio de su población es pobre y la desigualdad es la peor de todos los continentes. La combinación de la crisis con estas vulnerabilidades puede ser explosiva si no se adoptan las políticas más adecuadas.
Entre los posibles efectos sociales de la crisis se hallan:
1. Aumentará la desocupación. La tasa de desempleo urbano puede crecer según la OIT, que ha ido aumentando sus proyecciones negativas desde el 7,5% al 8,4% y luego al 8,8%. Serían entre 2,3 millones y 3,2 millones de nuevos desocupados, que elevarían el total a 18,2 millones o 19,1 millones.
2. Los más afectados serán los jóvenes.En nueve países analizados la tasa de desempleo juvenil más que duplica la tasa de desocupación total. Aun en una de las economías más prósperas como la de Chile, el 20,2% de los jóvenes está desocupado. En Colombia los desempleados jóvenes son 978.000, el 50% del total nacional. En Perú, son el 22%. Uno de cada cuatro jóvenes latinoamericanos está fuera del mercado laboral... y del sistema educativo.
La crisis puede agravar aún mucho más la situación de los jóvenes. Eso ya está sucediendo en Estados Unidos. Un estudio del Center for Labor Market del pasado mayo concluye: "Cuanto más joven, más será expulsado del mercado de trabajo". En la medida en que se reducen los puestos de trabajo disponibles están quedando fuera los jóvenes, los pobres y los de menos educación. También se está produciendo el fenómeno de que los jóvenes graduados con título universitario están ingresando en trabajos que no requieren más calificación que uno secundario, desplazando así a sus pares menos educados.
3. Las mujeres pueden ser más discriminadas laboralmente. Ya previamente a la crisis, en 2006, la tasa de desocupación femenina era un 56% superior a la masculina, y sus ingresos un 72% de los de los hombres. Pero en esta crisis esas brechas se están agudizando. Entre otras actúan las estructuras machistas que siguen viendo al hombre como el sostén real del hogar y desvalorizan el rol laboral logrado con tanto esfuerzo por la mujer.
Las mujeres verán también aumentadas sus responsabilidades familiares por las dificultades económicas. En un mercado laboral mucho más tenso y disputado se hará aún más difícil la situación de las mujeres solas jefas de hogar, que son un pilar de la familia en la región. Como media, un 33% de los hogares están dirigidas por ellas. En el caso de Nicaragua es un 40%, en México un 26%. La CEPAL estimó que sin la barrera de protección que significan las trabajadoras al frente de hogares, la pobreza sería un 10% mayor en América Latina.
También puede producirse como ha sucedido en crisis recientes en diversos países de la región un aumento de las ya muy altas tasas de violencia doméstica, que van del 10% al 38% según el país. El estrés socioeconómico agudo que implica la crisis para muchas familias puede ser un disparador de estas conductas aberrantes que recién empiezan a ser denunciadas y sancionadas como corresponde.
4. Elevación del número de trabajadores pobres. La OT proyecta que en un escenario pasivo, si no hay respuestas públicas de envergadura, el número de trabajadores con empleo pero cuyos sueldos serán menores que el umbral de la pobreza puede subir en cinco millones en 2009.
5. Crecimiento de la vulnerabilidad en salud y protección social. La cobertura social de la región es limitada. Casi cuatro de cada 10 ocupados urbanos carecen de protección en salud y seguridad social. El crecimiento del trabajo informal por la crisis aumentará la población vulnerable.
Por otro lado, a pesar de progresos, la región tiene indicadores comprometidos en mortalidad infantil (multiplica por 10 la de los países nórdicos) y mortalidad materna (multiplica por 15 la de Canadá). Pueden potenciarse por el aumento de la pobreza en sus diversas expresiones.
6. Los riesgos en deserción escolar. América Latina tiene 110 millones de personas que no terminaron la primaria, y sólo uno de cada dos jóvenes termina la secundaria. En la crisis puede aumentar significativamente el trabajo infantil que lleva al abandono de la escuela en los primeros niveles. Hay 18 millones de niños menores de 14 años que trabajan. También el ingreso temprano al mercado de trabajo de los jóvenes de menores recursos puede llevar a acortar sus años de estudio, en un mundo en donde es fundamental para las personas aumentar su capital educativo.
7. El fortalecimiento de las "trampas de la pobreza". El Banco Mundial estima que habrá seis millones nuevos de pobres en América Latina en este año. Muchos de ellos estarán encerrados en "trampas" que sólo políticas públicas agresivas pueden romper.
El círculo perverso que se produce es conocido. Siendo niños de hogares pobres, deberán trabajar, abandonarán la escuela, sólo podrán acceder a empleos marginales, carecerán de protección social y reproducirán la pobreza. Un alto porcentaje de los niños nacidos en hogares donde sus padres no terminaron la primaria tampoco la finalizan. En México, en 2008, mostrando como funcionan estas "trampas", el 83% de los ocupados con primaria incompleta no tenían seguridad social, frente al 45% en la población global.
La región tiene a pesar de sus avances macroeconómicos un fuerte talón de Aquiles social. Sus desigualdades agudas inciden en los altos niveles de pobreza. Lo ilustra el siguiente dato: a pesar de producir alimentos que podrían abastecer varias veces a su población, el 16% de los niños está desnutrido. De 2005 a 2007, aun siendo época de bonanza económica, al subir el precio de los alimentos el total de personas desnutridas creció fuertemente, en seis millones llegando a los 51 millones. En América Latina el tema no es la producción, sino el acceso a los alimentos.
La crisis requerirá prestar máxima atención a lo social. Las ideas de ajuste ortodoxo practicadas en décadas anteriores pueden ser fatales, acentuar todas las tendencias referidas y generar altísimos niveles de conflictividad.
Entre otras áreas, hará falta mucha política contracíclica: invertir fuertemente en obra pública, potenciar el mercado interno, proteger a la pequeña y mediana empresa, extender el crédito, blindar las inversiones en educación y salud, encarar especialmente el desempleo joven y las discriminaciones de género, ampliar la cobertura social...
¿Cómo financiarlo? Hay mucho terreno a explorar, desde los elevados niveles de evasión fiscal, pasando por la posibilidad de rehacer el anacrónico pacto fiscal actual, hasta el gasto militar, que creció un 30,54% en los últimos 10 años.
Se necesitará, asimismo, junto a política pública de calidad, responsabilidad social a escala de la empresa privada, movilizar el voluntariado y aumentar sustancialmente los niveles de concertación social.
Una ciudadanía cada vez más activa exige que, a diferencia de los ochenta y los noventa, esta vez las prioridades deben estar claras. En primer lugar, debe quedar garantizado el derecho al trabajo y la dignidad de las grandes mayorías de la población que están en serio riesgo.
Bernardo Kliksberg, economista y asesor de Gobiernos y organizaciones internacionales, es coautor junto al premio Nobel Amartya Sen del libro Primero la gente (Deusto, 2008).


Domingo 26, Julio 2009 Clarín.com

INMOVILIDAD SOCIAL: INFORME DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA   

En la Argentina, la pobreza se hereda mucho más que la riqueza

Según el estudio, el 40% de los que nacen pobres permanecerán así toda su vida.

"Algún día, hijo mío, todo esto será tuyo". En la Argentina, el "todo esto" de la frase se refiere con mayor frecuencia a deudas, miseria y falta de oportunidades que a bienes materiales. Al contrario de lo que sucede en países como EE.UU., Chile e Italia, a nivel local la pobreza se hereda más que la riqueza. Puesto en términos económicos: es más probable que el hijo de un padre pobre siga siendo pobre que los descendientes de un rico permanezcan toda su vida en la franja más adinerada de la población. La conclusión surge del primer estudio de "Movilidad intergeneracional del ingreso", realizado por las economistas salteñas Mónica y Maribel Gimenez en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Y revela otro dato inquietante: la movilidad (posibilidad de mejorar la situación económica con respecto a los padres) en la Argentina es menor entre las mujeres. Casi cuatro (un 38%) de cada diez chicos que nacen en un hogar ubicado en el quintil más bajo de la pirámide socioeconómica (el 20% más pobre) permanece en esa condición el resto de su vida. En contraposición, sólo un 22% de los hijos de padres que están entre el 20% más rico de la Argentina sigue estando en ese "quintil" en su vida adulta. Aquí se cumple el proverbio chino de que la riqueza no "aguanta" tres generaciones: una la amasa, la otra la gasta y la tercera entra en quiebra. Este último dato contrasta fuerte con la evidencia para EE.UU., Italia y Chile, donde casi la mitad de los hijos de los más ricos conservan su estatus económico. Para las hijas mujeres, la tasa de inmovilidad (la probabilidad de que no cambien de clase social) aumenta entre un 2% y un 3% con respecto a los varones.

"La desigualdad económica percibida como desigualdad de oportunidades es, probablemente, una de la principales fuentes de descontento e inestabilidad social y política", dicen las economistas, que hablan de un "efecto túnel" para las capas más desfavorecidas: la imposibilidad de ver una luz al final del pasillo provoca un desaliento que refuerza el círculo vicioso. Por la escasez de estadísticas (la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), de la cual surgen los datos de pobreza, no se divulga desde 2007), el trabajo de la UNLP es uno de los pocos que existen sobre esta temática. Pero las economistas advierten que la falta de movilidad entre los pobres podría ser mayor que la que revela el estudio: la EPH se releva en los grandes centros urbanos, y se supone que en las zonas rurales la persistencia intergeneracional de la miseria es más alta.

La pelea por las estadísticas y el INDEC abrió una fuerte grieta entre el Gobierno, que acusa una pobreza del orden del 16%, y los economistas privados, que la ven por encima del 30% si se tiene en cuenta la "inflación real". Los más de 10 millones de argentinos bajo la línea de pobreza a pesar de que en los últimos seis años el país creció un 50% hace que sociólogos como Artemio López hablen de una "pobreza perpetua", un núcleo duro impenetrable para las políticas públicas que hace que convivan en la misma casa abuelos, padres e hijos indigentes. ¿Cuáles son las "trampas" que generan esta pobreza perpetua intergeneracional? La inflación y los bajos salarios son parte de la película.

Leonardo Gasparini, el mayor experto argentino en desigualdad y director del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la UNLP hace énfasis en el factor educacional como "explicador" de la petrificación social: son pocos los hijos que superan el nivel educativo de sus padres. Y la divisoria entre ricos y pobres se da sobre todo en el nivel terciario, aún un privilegio de las clases más altas.

Pero hay otras trampas de pobreza perpetua, que muestran estudios de economía no tradicional. Raquel Fernández, de la Universidad de Nueva York, dice que en América latina el nivel de casamientos "intra clase social" es mucho más elevado que en Europa y EE.UU.: al contrario de lo que sucede en las telenovelas, es raro que un rico se case con alguien pobre. Y Sebastián Ludmer, un economista argentino de la UBA que investigó en Princeton junto al Nobel John Nash ("Una mente brillante") descubrió una trampa que tiene aportes de la Psicología: los ricos, al no pasar necesidades, tienen menos tentación que los pobres a consumir, ahorran más y refuerzan así el círculo vicioso.


La desigualdad crece en el país
Hasta los 70, Argentina competía con Uruguay y Costa Rica por los primeros lugares. Con las crisis macroeconómicas de los 80 y 90 (grandes destructoras de clase media), el país se acercó al promedio de América latina, el continente más desigual del mundo. En la región, la desigualdad más marcada se da en países pobres como Bolivia o Haití. Brasil -históricamente con una concentradísima estructura de ingresos-, viene mejorando firme con las políticas de Lula. A nivel local, el avance en materia distributiva del primer kirchnerismo se estancó desde 2007, estima el director del CEDLAS Leonardo Gasparini.